miércoles, 6 de mayo de 2015

"Decir No" puede Ayudar al Cuidador/a

 
 


Hola a todos/as¡¡
 
En las entradas de estas últimas semanas, hablábamos sobre la importancia de buscar la funcionalidad y seguridad en el hogar para poder promover la autonomía e independencia de las personas en situación de dependencia y a la vez, mejorar vuestra calidad de vida como cuidadores... previniendo situaciones de agotamiento físico y/o mental.
 
Hoy, siguiendo con este tema tan importante, voy a hablaros de un concepto que guarda mucha relación con esa búsqueda del bienestar para ambos y que a la vez, supone un ejercicio de reflexión y crecimiento personal por vuestra parte... "Saber decir que no y poner límites en los cuidados"
 
Anteriormente, ya os había comentado la existencia del llamado "Síndrome del Cuidador" y sus nefastas consecuencias tanto en el aspecto físico como psicológico de quién lo padece… este síndrome, está causado principalmente por la sobrecarga a la que, en su gran mayoría, están sometidos los cuidadores/as de personas con algún tipo de enfermedad/patología crónica…. La falta de recursos de ayuda y la no existencia de una red familiar de apoyo pueden ser causa de su aparición pero, en muchos otros casos, también está provocado por comportamientos nada aconsejables por parte de los cuidadores… exigirse demasiado, buscar la perfección, no buscar ayuda, querer cuidar en soledad, no saber decir que no... en definitiva, no establecer unos límites razonables y querer enfrentarse a todo aun sabiendo que es humanamente imposible.
 
Os expongo a continuación, una serie de ideas que plasman perfectamente a lo que me estoy refiriendo y que seguramente, a muchos de vosotros os resulten conocidas...
  • “Mi familiar depende de mí y debo ayudarlo/a en todo lo que me pida”.
  • “No debo pedirle a los demás que me ayuden.. deberían ofrecerse ellos/as”.
  • “No quiero que nadie se ocupe de mi familiar, para eso ya estoy yo”.
  • “No busco ayuda, porque no me gusta molestar a nadie”.
  • “Qué van a pensar los demás de mí, si dejo el cuidado de mi familiar en manos de otra persona”.
  • “Nadie conoce a mi familiar mejor que yo”.
  • “Para que necesita mi familiar productos de apoyo si ya estoy yo para hacerlo”.
  • “No puedo decir que no a mi familiar… él/ella me necesita”.

Todos estos ejemplos y muchos más, son algunas de las frases que más se repetían durante mi experiencia laboral con cuidadores… son totalmente respetables y dignas de admiración pero… intentad leerlas sin veros reflejadas en ellas, es decir, imaginad que estáis hablando con un amigo/a y que son ellos/as los cuidadoresque pensaríais? Que consejos daríais a esa persona? … Le recomendaríais que siguiera como hasta ahora o que buscara ayuda y limitara un poco sus tareas? Creéis que la forma de cuidar que se desprende de sus palabras es beneficios para él/ella? Y para el familiar al que cuida?...

En muchos otros casos, a la existencia de estos pensamientos erróneos por parte del cuidador/a , se une un comportamiento absorbente por parte del familiar, lo que genera una relación de ayuda basada en el desgaste y la tensión... os dejo unos ejemplos de actitudes dañinas por parte de la persona cuidada...
  1. Culpa al cuidador/a por errores involuntarios en los cuidados.
  2. Culpa al cuidador/a de su situación y/o empeoramiento.
  3. Hace reproches ante negativas por parte del cuidador a sus deseos.
  4. Finge o exagera síntomas para llamar la atención.
  5. Rechaza la ayuda de terceras personas (auxiliar de ayuda a domicilio, otros familiares y/o amigos…).
  6. Rechaza la utilización de servicios y/o ayudas técnicas.
  7. Se niega a colaborar en las diferentes actividades de la vida diaria.
  8. Solicita más ayuda de la que realmente necesita.
  9. Se muestra constantemente irritado y/o incluso agresivo con el cuidador/a.
Estos comportamientos a la hora de relacionarse en la convivencia, parten de la buena fe y  siempre están basados en ideas o razonamientos que son totalmente justificables por las circunstancias... lo que no quiere decir, que sean los correctos a largo plazo... y en este caso mucho menos ya que, están en juego vuestro bienestar y calidad de vida y el de vuestros familiares.

Lo que me gustaría haceros ver es que, no establecer límites a la hora de cuidar no os va a ayudar sino todo lo contrario… os sentiréis frustrados y culpables por no estar a la altura y además, estaréis impidiendo que vuestro familiar se desarrolle de manera independiente y/o autónoma en su vida diaria... un NO a tiempo puede conllevar muchos beneficios... como los que enumero en la siguiente lista...
  • Mejorar vuestra autoestima y la autorrealización personal.
  • Prevenir el agotamiento y la sobrecarga.
  • Evitar relaciones basadas en la complacencia/dependencia emocional.
  • Enriquecimiento personal.
  • Conseguir tiempo para el autocuidado.
  • Permitir relaciones basadas en la confianza, la negociación y la comunicación.
  • Mejorar la calidad en los cuidados debido a la utilización de recursos y servicios de apoyo.
  • Potenciar la autonomía e independencia de la persona a la que se cuida.
Por otra parte... decir a todo que sí y no limitar vuestra actuación como cuidadores puede traeros los siguientes inconvenientes...
  • Baja autoestima.
  • Malestar emocional… ansiedad, tristeza e irritabilidad.
  • Sentimientos de culpa, soledad, ira e insatisfacción.
  • Riesgo de sobrecarga física y emocional.
  • Conflictos en la relación con vuestro familiar.
  • Dependencia emocional… vuestro familiar puede acostumbrarse a que siempre estéis ahí y “aprovecharse” de ello.
  • Pérdida de autonomía e independencia de la persona a la que cuidáis.

CONSEJOS PARA APRENDER A DECIR QUE NO Y A PONER LÍMITES EN LOS CUIDADOS
 
  1. Para Poner Límites, primero Es Necesario Conocer y Analizar La Situación… qué tareas puede desempeñar mi sin ayuda? Para qué actividades me exige más atenciones? Podría realizar esas actividades con otro tipo de ayuda (ayudas técnicas, ayuda a domicilio, terapias, comida a domicilio…)? De todas las peticiones que hace… cuáles son prioritarias y cuáles se pueden posponer?... las respuestas a estas preguntas os darán posibles soluciones… y os marcaran el camino por el que debéis comenzar a establecer los cambios.
  2. Acompañar los Nuevos Límites con Razones y Sentimientos… no significa que debamos justificarnos sino explicar de manera breve el porqué de nuestra decisión… por ejemplo… estoy disfrutando de un momento de descanso y mi familiar me pide que le lleve un vaso de agua cuando podría levantarse e ir él/ella o insiste en que lo bañe cuando podría hacerlo más tarde… no es apropiado negarse sin más o comenzar una discusión… lo aconsejable es mantener una conversación natural aportando las razones, sin mentir ni dar excusas y expresando aquello que nos mueve a actuar de una determinada manera muchas veces, por no enfrentar las situaciones o por miedo a que la otra persona no lo comprenda, aceptamos cosas que sabemos que no podemos hacer o que nos sobrepasan cuando al final, un diálogo tranquilo y sincero lo solucionaría todo.
  3. Los Pensamientos Negativos Serán Parte del Proceso… cualquier proceso de cambio va a estar acompañado de sentimientos negativos... nuestra cabeza nos pide que volvamos al comportamiento de antes... la sensación de egoísmo, la culpa, la ansiedad, el sentimiento de abandono… aparecerán... no podemos negarlos pero tampoco dejar que nos influyan… cuando tu familiar te llame repetidas veces para que le prestes atención aunque no necesite nada urgente o te pida que hagas algo de una manera que sabes que te dará más trabajo… te sentirás fatal la primera vez que te niegues… es parte del aprendizaje y del cambio…. mantener la nueva actitud en el tiempo hará que desaparezcan estos pensamientos.
  4. Adquirir Nuevos Hábitos conlleva un Ejercicio Diario… no se trata de llegar un día y negarse a todo de repente... es aconsejable entrenar todos los días para que surta el efecto deseado… si por ejemplo sabéis que vuestro familiar es capaz de cortar la comida pero constantemente sois vosotros los que os adelantáis y se lo hacéis... no es aconsejable que, de repente dejéis de hacerlo sin más... probad por ejemplo a empezar por dejar que lo haga él/ella un día sí y otro no, o el primer plato ellos y vosotros el segundo...  para ellos también será mucho más enriquecedor irse dando cuenta poco a poco de los cambios, comprender vuestras necesidades y adaptarse a la nueva situación.
  5. No Se Puede Complacer a Todo el Mundo… Reconoced Vuestros  Propios Límites… ser cuidador/a no significa que debáis olvidaros de vuestra propia existencia para dedicaros al cuidado de un familiar… cuidar de una persona en situación de dependencia no consiste en decir a todo que sí, consentir o aceptar todas sus peticiones… y aunque así lo fuera… que persona en este mundo sería capaz de llevarlo a cabo?... no creo que exista…todos queremos que nuestros familiares gocen de los mejores cuidados y atenciones pero, tenemos que ser conscientes de nuestras propios límites para ser capaces de decir no, sin sentimientos de culpa.
  6. Decir que Si a Todo Significa decir No a Vuestra Propia Vida… No tenéis que considerar el decir "no" como algo negativo... decir que no y poner límites no significa que dejéis a vuestro familiar en un completo abandono… simplemente se trata de organizar los cuidados de la manera más beneficiosa para ambos… Pensad en todas las cosas que ganáis y os sentiréis menos culpables… tiempo libre, vacaciones, poder ir al cine, leer un libro, tomar un café con las amistades…
  7. Por Qué os Cuesta Decir No?… Ser conscientes de la razón por la que os cuesta establecer unos límites y buscar alternativas puede ayudaros a ser más racionales y ver con más claridad los posibles errores… pensar que vuestro familiar va a estar mal cuidado, que lo vais a abandonar, que se va a enfadar con vosotros, que los demás puedan pensar que sois irresponsables o egoístas… escribid las razones en un papel e intentad buscarles un razonamiento contrario para enfrentar diferentes posturas... por ejemplo... "Estoy en casa constantemente con mi familiar y no tengo tiempo libre porque me siento mal al dejarlo solo/a"... ahora, anotad las razones por las que no deberíais sentiros mal... "No corre ningún peligro porque sabe utilizar el teléfono y/o tiene un sistema de tele asistencia por si le pasa algo", "Siempre que salgo, aviso a algún vecino para que esté pendiente o aprovecho las horas en las que viene la auxiliar a echarme una mano"... a veces, es necesario enfrentarnos a un punto de vista contrario al nuestro para poder darnos cuenta de las cosas.
  8. No Sucumbir a las Técnicas de “Chantaje”… la negativa y el cambio de actitud puede dar lugar a diferentes tácticas por parte de vuestros familiares para intentar convenceros y que las cosas vuelvan a ser como antes… quejas continuadas, frases para hacer que os sintáis culpables, halagos, y en los casos más extremos pueden darse situaciones intimidantes e incluso agresivas… la fortaleza y la perseverancia tendrán que ser vuestros aliados, para no volver a los antiguos hábitos de sobrecarga.
  9. Si Fuera Necesario... Buscar Alternativas…como decíamos antes, decir no y poner algunos límites a la hora de cuidar a nuestro familiar, no debe suponer una desatención por vuestra parte o una merma en la calidad de los cuidados… debéis asegurar que las necesidades básicas de la persona están cubiertas y sino, buscar alternativas de apoyo, compartirlas con vuestro familiar e ir introduciéndolas poco a poco en la rutina familiar... por ejemplo, vuestro familiar dice que no quiere otra comida que no sea la vuestra... a vosotros por falta de tiempo se os hace cada vez más difícil dejar lo menús preparados para tantos días... posibles alternativas... solicitar el servicio de comida a domicilio o que sea otro familiar el que os ayude con la comida... podéis comenzar a incluir algún plato que haya preparado otra persona para ver cómo reacciona vuestro familiar o negociar con él/ella la posibilidad de que la cena la sigáis haciéndola vosotros pero la comida esté preparada por el servicio de comida a domicilio municipal... si es posible, incluso podría ayudaros él/ella en la preparación y así conseguir algo de tiempo para otras tareas¡
 
Hasta aquí la entrada de hoy….


Como siempre os digo... en las entradas intento hablar de manera genérica sobre temas que os pueden interesar pero siempre siendo consciente que cada uno de vosotros/as tenéis una realidad familiar, económica, laboral, personal… que condiciona vuestra labor y forma de actuar… Lo que sí me gustaría es que a partir de estas reflexiones y consejos que os doy, se produjera un ejercicio de reflexión por vuestra parte, que os lleve, si es el caso, a detectar posibles aspectos a mejorar en relación a tres conceptos que yo considero claves… Autocuidado del Cuidador, Calidad en los Cuidados y Fomento de la Autonomía de la Persona Cuidada... si detectáis que alguno de ellos no se está llevando a cabo de manera correcta, quizás sea el momento de plantearse posibles soluciones...
 
Recordad… “Cuidar Más no significa Cuidar Mejor
 
 
Sobre este tema, os recomiendo también la lectura de "Sobreprotección VS Autonomía" 
 
 
Nos Vemos la Semana que Viene¡¡
Saludos¡¡
 

4 comentarios :

  1. Gracias por la valiosisima información, me haces la vida mas fácil, genial de verdad

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  2. Gracias a ti Carol... sin vosotros/as este blog no tendría sentido¡¡¡ Un saludo

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  3. Muy bueno, quiero ampliar el punto 8. Pero antes un comentario:
    Por un lado, la Enfermedad de Parkinson (EP), provoca una depresión intrínseca, hay que cuidar que este psiquiátricamente bien medicado, porque sino al cuidador o familiar le resulta muy cuesta arriba, insuflar animo, alegría, disposición a cumplir con los ejercicios y demás cuidados.

    El paciente con EP, puede hacer de su discapacidad un herramienta y controlar al cuidador mediante la culpa, acudiendo incluso a simular síntomas (generalmente ha leído mucho sobre ellos). Estos síntomas exagerados o inventados desorientan al cuidador y le desarman sus estructuras de defensa. Si el paciente se aísla, y deja de tener vida social, forma con sus cuidadores una unión inter-dependiente, donde el control de la relación lo lleva el paciente.
    Romper esa telaraña, es muy difícil, si no hay un observador externo, que ponga las cosas en claro .
    Conclusión: es muy recomendable la asistencia psicológica de los asistentes, cuidadores y familiares.
    Gracias por el tiempo dedicado a mantener este blog funcionando. Elena de Argentina.

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  4. Totalmente de acuerdo contigo Elena... la atención psico/social es básica.... por eso la importancia de que se creen servicios específicos de apoyo a cuidadores con equipos interdisciplinarios de atención... muchas gracias por tus aportaciones... Un saludo

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