miércoles, 25 de junio de 2014

Cuidando en Verano


Hola a todos/as

Cuidar en verano no debería ser distinto al resto del año, pero en esta estación, se dan una serie de circunstancias especiales que pueden afectar tanto positiva como negativamente a los cuidadores y sus familiares (temperaturas altas, vacaciones escolares, familia que vuelve a casa, viajes, necesidad de cuidados específicos…).

Escribo esta entrada con el propósito de dar unas pequeñas pinceladas y consejos sobre los aspectos más destacados de la tarea de cuidar en verano…

 SI VÁIS A PASAR LAS VACACIONES EN CASA…
  • Aprovechad la visita de familiares o amigos que estén de vacaciones para que, durante un tiempo, se encarguen ellos o repartid entre todos los cuidados diarios¡¡ lo ideal sería conseguir unos días libres pero si no es posible… unas horas semanales bastarán para desconectar, respirar aire puro, refrescarse en la piscina…¡¡
  • Los programas de respiro familiar, centros de día y servicio de ayuda a domicilio también son una estupenda alternativa cuando no existe una red de apoyo familiar¡
  • Si la persona a la que cuidáis puede…existen muchas alternativas de ocio durante el verano… campamentos para niños/adultos con discapacidad, terapias en el agua y al aire libre, campamentos urbanos, colonias, excursiones y viajes programados… cualquier opción es buena y no solo será beneficiosa para él/ella sino que os aportará tiempo libre a vosotros para cuidaros¡¡ Pedid información en las entidades de vuestro entorno y seguro que encontraréis alguna actividad tanto para adultos como para niños¡¡

SI VÁIS A VIAJAR …
  • Será muy importante planear y organizar el viaje con suficiente antelación para poder analizar el estado y necesidades de vuestro familiar, situación personal y familiar, lugares y alojamientos adaptados a sus limitaciones físicas/psicológicas, medio de transporte...
  • Ante determinadas patologías o enfermedades, por ejemplo las neurodegenerativas, existe una cierta dificultad a la hora de adaptarse a rutinas y/o ambientes nuevos… también pueden verse afectados por los entornos llenos de gente, con excesivo ruido… en estos casos es mejor viajar durante las primeras etapas de la enfermedad, no solo porque habrá menos limitaciones físicas sino porque también le evitaremos problemas de ansiedad, desorientación, delirios…
  • Como os decía antes, al viajar con la compañía de vuestro familiar, es esencial adaptar todos los aspectos a sus necesidades… es decir, una persona que sufre desorientación por ejemplo, seguramente se encuentre más cómodo en una casa rural con un entorno tranquilo que en una playa hasta los topes a pleno sol.
  • Deberéis organizaros para  hacer el viaje lo más corto, simple y cómodo posible. Puede resultar de utilidad hacer un pequeño viaje de prueba antes de las vacaciones, para ver, si se adapta sin contratiempos y como es su estado al cambiar el entorno. Si vais a conducir vuestro propio coche es adecuado no viajar solos con vuestro familiar, sobre todo si necesita algún tipo de atención… será preferible que una tercera persona se encargue de él/ella para no poneros en peligro. De igual manera, si viajáis en transporte público y es necesario, debéis avisar al personal del mismo por si pudiera surgir cualquier imprevisto y necesitáis ayuda como una silla de ruedas por ejemplo.
  • Aunque pueda resultar obvio, existen varias señales por parte de la persona en situación de dependencia, que indicarán que el viaje no es adecuado...
Desorientación constante, confusión o agitación.
Deseos de regreso a casa aun estando en ambiente familiar y cercano.
Comportamiento paranoico, ilusorio o desinhibido.
Problemas en el manejo de la continencia.
Comportamiento angustioso y/o depresivo en ambientes muy concurridos, o ruidosos.
Comportamiento agitado o de vagabundeo.
Agresividad verbal o física.
Alto riesgo de caídas.
Condiciones médicas inestables.
  • Aseguraos de que lleváis con vosotros la siguiente documentación
      
Identificación.
Información de contactos de emergencia y/o personal médico habitual.
Lista actualizada de medicamentos y sus dosis.
Lista de alergias a medicamentos o alimentos.
Itinerarios de viaje y datos del hotel o de las actividades programadas.
Documentación sanitaria, de seguros, legal…
  • Tanto si las personas a las que cuidáis son niños como si son adultos, es necesario que vayan identificados por si se produce una desorientación, acaban perdidos o surge algún percance cuando no estáis con ellos/as. Podéis ponerle un papel en la cartera con vuestros datos de contacto y cualquier aspecto médico a resaltar, en el móvil o incluso en la ropa o que lleven consigo un brazalete identificativo
  • Otro de los aspectos esenciales que no debéis olvidar son los medicamentos. Es adecuado que, antes de viajar, acudáis al médico habitual de vuestro familiar para informarlo, que haga los ajustes necesarios al tratamiento y active las “recetas” que os hagan falta. Seguir el tratamiento cuando se está de vacaciones puede ser un poco más complejo ya que hay cambios en los horarios, rutinas… os servirá de ayuda utilizar la alarma del móvil para recordar las horas exactas y acompañaros siempre de una botella de agua para la ingesta.
  • Comprobad que el alojamiento al que vais tenga las adaptaciones necesarias para la mayor comodidad tanto vuestra como de vuestro familiar y utilizad todos los servicios que estén a su disposición… avisad al personal para que sepa resolver cualquier incidencia de manera rápida y eficaz.
  • Haced que vuestros planes de viaje sean flexibles y que permitan tiempo tanto para adaptarse como para disfrutar.
  • Si es necesario, comprobad con frecuencia que todas las necesidades básicas (baño, hidratación, nutrición) de vuestro familiar están satisfechas.
 
CUIDADO CON EL SOL Y LAS ALTAS TEMPERATURAS…

  • Una de las principales precauciones que debéis tomar está relaciona con el temido calor extremo que trae el verano en algunas zonas. Éste, afecta en mayor medida tanto a las personas mayores como a los enfermos crónicos haciéndolos más propensos a cuadros de deshidratación debido a que…

Disminuye la capacidad de adaptación frente a temperaturas extremas.
Hay una menor cantidad de agua dentro del cuerpo.
Disminución en la sensación de sed.
Disminuye la capacidad de retención de orina.
Si existen dificultades en la comunicación no nos podrán expresar sus necesidades.
 
  • A la hora de hidratarse, es importante tener en cuenta que se puede efectuar de dos maneras: desde el exterior, con el uso de cremas hidratantes que además protegen la piel del sol y desde dentro, adoptando el hábito de beber mínimo ocho vasos de agua durante el día.
  • Los síntomas de alerta ante un golpe de calor son:

Piel caliente, roja y seca, sed intensa.
Fuertes dolores de cabeza, náuseas.
Debilidad, cansancio…
Fiebre elevada.
Calambres musculares en brazos, piernas y abdomen.
Insomnio y agitación nocturna inhabitual.
Aturdimiento, pérdida de conciencia, convulsiones.
Confusión.
Irritabilidad.
Sudoración abundante.
Palidez.
Vértigos y/o Cefalea.
Pulso; rápido y débil.
Respiración; rápida y superficial
Precauciones a tomar si estáis en casa/alojamiento...
  • Cerrad las ventanas, persianas y/o cortinas de las fachadas que estén expuestas al sol. Mantenedlas cerradas mientras la temperatura de la calle sea mayor que la de vuestra casa. Abridlas por la noche o la mañana temprano, para facilitar el paso del aire fresco y ventilar.
  • Permaneced en las habitaciones más frescas. La habitación donde se encuentre vuestro familiar debería estar a unos 24ºc sobre todo en el caso de personas encamadas… El aire acondicionado es el mejor remedio para luchar contra el calor, pero, si no podéis disponer de él, un deshumidificador y/o un ventilador también pueden ayudar a crear un ambiente más agradable.
  • Durante el día, ducharse/bañarse varias veces para refrescar el cuerpo. En caso de las personas encamadas, se recomienda humedecerles la nuca y la frente  y/o refrescarlos con paños húmedos de manera frecuente. El simple hecho de remojar los pies o las muñecas en agua fría ayuda a bajar la temperatura del cuerpo. Será muy importante también la hidratación de la piel, sobre todo para evitar escaras y/o úlceras por presión.
  • La mejor bebida es el agua, a temperatura ambiente, no demasiado fría. Los zumos de fruta, la leche, infusiones o sopas frías como el gazpacho ayudarán a estar bien hidratados y frescos.
  • Será muy importante una buena nutrición: aumentad el consumo de frutas de verano y verduras frescas siempre que sea adecuado para vuestro familiar y la dieta médica lo permita. Evitadle las comidas calientes, pesadas y copiosas.
  • Si la persona a la que cuidáis está encamada, escoged las sábanas y la ropa de cama  de algodón ya que absorben el sudor y permiten que la piel respire. El colchón también deberá ser transpirable.

Precauciones a tomar si salís a la calle

  • Evitad salir o hacer alguna actividad en las horas de más calor… Si no os queda más remedio, hacedlo en el horario recomendado… evitando las horas que van desde las 12:30 a las 16:30… No olvidéis usar cremas con protección solar.
  • Usar ropa cómoda, holgada, que permita el correcto movimiento de las extremidades  evitando el roce. El calzado también debe ser cómodo y fresco. Es aconsejable usar tejidos como el algodón o el lino y de colores claros.
  • Cubrirse la cabeza con un sombrero o gorra y usar gafas de sol para proteger los ojos. Los rayos de sol que caen directamente sobre la cabeza tienen un gran impacto en la temperatura corporal.
  • Buscar la sombra y llevar siempre bebida fría. Podéis congelarla para que se mantenga fresca e ir bebiendo a medida que se derrite…además de utilizarla para refrescar el cuello y la cara.
  • Son preferibles las actividades en interior, en la medida de lo posible en lugares climatizados. Al aire libre,  la natación es el ejercicio más aconsejable durante el verano. Trabaja la mayoría de  grupos musculares, la movilidad y el equilibrio, a la vez que mantiene una temperatura baja del cuerpo. Tanto a vosotros como a la persona a la que cuidáis os vendrá bien una sesión de piscina o de playa… existen muchas modalidades y terapias que se pueden adaptar a cualquier tipo de discapacidad y/o grado de dependencia.

RECURSOS DE OCIO PARA EL VERANO¡¡

Predif 
Entidad cuyo objetivo es contribuir a la normalización del turismo para las personas con discapacidad. Información sobre destinos y establecimientos accesibles...Encontraréis un mapa que os indica esta información por provincias.
Publicación de Laura Arias en la que aparecen enlaces e información sobre viajes y turismo accesible.
 
Publicación de "Integra daño cerebral" con información y
enlaces de interés.

Web especializada en ocio y turismo para personas con movilidad reducida. Podréis encontrar información sobre playas accesibles, alojamientos y lugares turísticos en España.
 
Campamentos para personas con discapacidad... otra de las opciones que podéis tener en cuenta este verano para vuestros familiares, tanto si son niños, adolescentes o adultos, son los campamentos o colonias de convivencia... muchas entidades sociales o ayuntamientos los ponen en marcha durante esta época y están totalmente adaptados para personas con discapacidad. Consultad en google o informaos en las oficinas de ONG, asociaciones y/o servicios sociales para ver si hay alguno en vuestra localidad.


Hasta aquí la entrada de hoy....

Recordad que, lo importante no es a dónde vayáis, ni cuánto tiempo ni dinero os cuesten vuestras vacaciones, sino la calidad de las mismas y el grado de satisfacción que os aporten tanto a vosotros como a la persona a la que cuidáis... Lo que si os recomiendo es que durante este verano, intentéis aplicar la siguiente fórmula...momentos de descanso + momentos de ocio con vuestro familiar + momentos para vosotros mismos...

Dejaos dorar por el sol, mojar por el agua y respirad aire fresco¡¡¡¡ no hay nada mejor para recargar pilas y seguir en el camino¡¡¡



Feliz y Veraniego fin de semana¡¡¡


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