jueves, 16 de enero de 2014

Cuando Cuidar "Quema"



Hola a todos/as¡¡¡
Como habíamos hablado en entradas anteriores…. Encargarse del cuidado de una persona en situación de dependencia puede conllevar, la aparición de una serie de pensamientos (volver a leer Un mundo lleno de emociones) y/o actitudes (volver a leer Rompiendo Moldes)erróneas que, si no son corregidas o transformadas a tiempo, generarán y darán lugar a diferentes problemas físicos y/o psicológicos (volver a leer ¿Qué me está pasando? ).
Ya tratamos la depresión, la ansiedad y el estrés y hoy, voy a dedicar el post al “síndrome del cuidador quemado” o "síndrome burn-out".
¿Qué es?
Es un padecimiento que, consiste, en la presencia de una respuesta prolongada de estrés en el organismo, ante diversos factores estresantes emocionales e interpersonales que se presentan, y que incluye, fatiga crónica, ineficacia y negación de lo ocurrido.
Es el resultado de un desgaste tanto físico como emocional inapropiado y profundo, que el cuidador sufre, debido a la sobrecarga que el propio cuidado le supone, sentimientos y/o actitudes negativas y dañinas, estrés crónico y/o sensación de falta de control.
Esta sobrecarga, acabará afectando y tendrá consecuencias negativas en 4 áreas principales del cuidador: alteraciones de conducta, dependencia afectiva, ruptura familiar y aislamiento social. 

Perfiles de Riesgo 

No debemos generalizar pero, a menudo, el cuidador que suele padecer este síndrome, es aquel que deja de lado su propio bienestar, que no tiene en cuenta su propia salud, que tiene un nivel de auto exigencia demasiado alto, que lleva mucho tiempo dedicándose al cuidado, que lo hace sin apoyo familiar ni social y, con estrategias inadecuadas a la hora de resolver problemas.
Otros rasgos que pueden predisponer al cuidador son:
  • Episodios de mala salud en el pasado.
  • Historial previo de depresión y/o otros trastornos de la personalidad.
  • Carecer de apoyos familiares y sociales o no “utilizarlos” de manera adecuada.
  • Personas de mayor edad.
  • Escasa vida social y/o aficiones, ocio, tiempo libre…
  • Ausencia y/o no utilización de recursos sociales, sanitarios…de apoyo.
  • Desconocimiento y/o falta de información sobre la enfermedad, cuidados, síntomas, consecuencias…

Señales de Alerta                   
  Físicas:
  • Pérdida de energía, fatiga, cansancio continuado…
  • Problemas de sueño ( tardar en dormir, despertarse antes…).
  • Cambios en la alimentación  ( falta de apetito, consumo excesivo…)
  • Palpitaciones, temblores de manos, jaquecas, molestias intestinales…
Psicológicas/Emocionales:
  • Problemas de memoria y dificultades de concentración.
  • Cambios de humor y en el estado de ánimo ( enfadarse fácilmente, irritabilidad…)
  • Sentimientos continuados de tristeza, angustia, ansiedad, agobio…
  • Preocupación excesiva por los pequeños detalles…
  • Dificultad para superar estados de nerviosismo.
Conductuales :
  • Aislamiento social /familiar
  • Desinterés por actividades que antes les generaban placer.
  • No admitir la existencia de dichas señales de alerta y/o relacionarlas con otras causas, no con su rol como cuidadores.
  • Hiperactividad y/o actos rutinarios o repetitivos.
  • Consumo excesivo de alcohol, tabaco, cafeína…
  • Consumo excesivo de pastillas para dormir y/o otros medicamentos.
  • Comportamientos estereotipados…evitando resolver los problemas reales.
  • Deshumanización y/o falta de empatía con el enfermo y/o otros miembros de la familia.
  •  Problemas en el lugar del trabajo.


¿Cómo lo puedo prevenir/afrontar? Consejos y Pautas   

  • Lo principal y más importante es aceptar que existe un problema y que hay que ponerle solución, para que no afecte a nuestro papel como cuidadores.
  • Pedid ayuda a familiares, amigos, profesionales… cualquiera que nos pueda echar una mano y/o serviros de apoyo y desahogo.
  • Es importante conocer los recursos de ayuda que existen en la zona para poder acudir a ellos cuando sea necesario.
  • Repartid algunas tareas entre vuestra red de apoyo familiar y/o profesional.
  • Evita en la medida de lo posible el aislamiento social y/o familiar: cuidar puede ocupar gran parte de vuestro tiempo por lo que será necesario establecer una rutina que os permita seguir manteniendo contacto con vuestros allegados.
  • Mantened aficiones e intereses: al igual que en el punto anterior, es muy importante que mantengáis un tiempo de ocio y tiempo libre para vosotros. Seguir haciendo actividades que antes os gustaban, os aportará un momento de descanso, desconexión y relajación.
  • Intentad establecer un equilibrio entre vuestras propias necesidades y vuestro papel como cuidadores.
  • Organizad y planificad los cuidados y los tiempos de descanso: Contar con una agenda y/o plan de actividades os ayudará a programar todas vuestras actividades y evitar olvidos o agobios por acumulación de tareas.
  • Descanso, relajación,dieta equilibrada, ejercicio y buena rutina de sueño ayudarán a estar en las mejores condiciones para desempeñar nuestra labor.
  • Aprovechad los momentos de descanso de la persona a la que cuidáis para dedicaros algo de tiempo.
  • “No” y “Espera”  son palabras que deberían entrar en vuestro diccionario habitual…. Evitarán la sobrecarga innecesaria y potenciarán la autonomía de la persona en situación de dependencia.
  • Formarse e informarse, no solo sobre la enfermedad, sino también sobre la mejor manera de cuidar y de cuidarnos.
  • Participad en grupos de apoyo os ayudará a contactar con personas en vuestra misma situación y poder establecer nuevas relaciones.
  • Intentad crear un ambiente positivo y basado, no solo en las deficiencias o fallos, sino también en todo lo que durante el día os sale bien y los cambios o avances que conseguís….esto os ayudará no solo a vosotros sino también a la persona a la que cuidáis.
  • Acudid a profesionales médicos o de ayuda si creéis que estáis sufriendo los síntomas anteriormente descritos. 


Para mí, la clave está en entender que “Cantidad no equivale a Calidad” …. No podemos dejar de lado, ni olvidar nuestra vida, tanto personal, como social, familiar, laboral… De nada sirve que estemos las 24 horas del día preparados y dispuestos a "cuidar" si no nos encontramos con fuerzas, no hemos descansado ni comido bien o si nuestro estado anímico nos lleva a comportarnos como "robots" sin sentimiento alguno. 

Ser constantes con los cambios que introduzcamos, buscar todos los apoyos y ayudas necesarias y dedicar un tiempo a nuestra propia vida, facilitará la labor y conseguirá crear un ambiente relajado, en el que la angustia y el estrés den paso al cariño y la dedicación.

Para terminar la entrada, os dejo este vídeo, con el que podréis ampliar la información sobre este síndrome.

 CUIDAR AL QUE CUIDA: Sindrome del cuidador. Gabriela Lardies


Hasta la semana que viene¡¡¡

4 comentarios :

  1. Hola Eva: ¡¡¡Me encantan tus artículos!!!. Me encanta la forma amena e ilustrativa con que los escribes y expones, el contenido de alto valor que nos regalas y tu cercanía. ¡¡¡MIL GRACIAS EVA!!!

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  2. Muchas gracias a ti por tus palabras....un saludo¡¡

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  3. Gracias Eva. Gracias por un post que nos ayuda a clarificar y entender mejor nuestro trabajo. !gracias!
    Te paso mi blog por si te apetece mirarlo (trata sobre colectivos de riesgo y...sobre cosas cotidianas...)
    http://barriendoporlosrincones.blogspot.com.es/2014/02/la-septima.html

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  4. Gracias a ti por tus palabras.... por supuesto que me pasaré por tu blog¡ un saludo

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