martes, 3 de diciembre de 2013

Rompiendo Moldes


"Si aprendes a cambiar de actitud, habrás creado el mejor hábito que puede ayudarte en la vida" Anónimo
" Cuestionar nuestras más arraigadas creencias requiere de mucho coraje, porque implica aceptar que hemos podido estar equivocados toda la vida" David Fischman 

Moldes que son formas de  actuar y de pensar, que nos encasillan, en los que se basan nuestros comportamientos, que deciden nuestra forma de vida y que en algunas ocasiones aunque no sean correctos no podemos abandonar...

Como hablábamos en el post "Un mundo lleno de emociones", a lo largo de nuestra etapa como cuidadores, van a surgir gran cantidad de sentimientos, pensamientos y  emociones que a veces, nos harán mejorar pero muchos otros conseguirán solamente apartarnos de nuestro objetivo y sumergirnos en un mar de dudas, agobios, nervios, reproches.... e ideas erróneas .

"No confío en nadie para que me pueda ayudar", " Solo yo se cuidar de mi familiar", "Lo primero es el enfermo por encima de todo", " No puedo cometer errores", "No puedo tener tiempo para mí", "No se por dónde empezar" "Nadie me ayuda y solo yo puedo ocuparme" " Solo quiere que la cuide yo, no quiere a otra persona "

¿Cuántas veces habéis escuchado estas frases? ¿Cuántas veces las habéis dicho vosotros? ¿Creéis que son ideas adecuadas? A dónde nos lleva la repetición sistemática de estas ideas? .... 


Variables como la existencia de apoyo en los cuidados, la enfermedad de nuestro familiar, nuestro propio estado de salud, características socioeconómicas y geográficas, sexo, estado civil, edad, inteligencia emocional, valores, creencias espirituales...van a marcar el ritmo y las pautas que seguiremos en nuestra labor y determinarán si nos adaptamos de manera positiva y efectiva a la nueva situación o si por el contrario, esta, nos llevará a una actitud enfermiza y negativa que terminará afectándonos tanto a nosotros como cuidadores, como a las personas a las que cuidamos.

A menudo estas variables, ideas preconcebidas o prejuicios, nos hacen llegar a dichas conclusiones equivocadas.... nuestro pasado familiar, cultural, educativo.... todo esto influye a la hora de crear ideas que para nosotros tienen todo el sentido del mundo, pero que no son acertadas ni "sanas".... "Qué pensarán de mi si me ven por ahí tomando un café y mi padre enfermo cuidado por otra", " Soy la única mujer en casa y tengo que encargarme yo", " Es mi familia la que tiene que darse cuenta de que necesito ayuda y no yo la que se la pida", " Mi vida dejó de existir desde que mi hijo/a enfermó y ahora solo existe él/ella".... muchas veces me he encontrado con estas afirmaciones, ideas con las que el cuidador se llenaba de razón pero, que solo lo estaban llevando poco a poco y de manera silenciosa a una situación de sobrecarga, ansiedad, estrés, depresión.....

En muchas ocasiones además, estas ideas se ven rodeadas por un halo de heroicidad, sacrificio, generosidad, admiración... que todos a su alrededor, y la sociedad en general les atribuye y se van enraizando cada vez más sin dejarles ver que :
  • Pensar así es un acto de amor infinito pero no beneficia ni al cuidador ni a la persona enferma.
  • El cuidador asume unos niveles de sacrifico sobrehumanos.
  • El objetivo de  atender y/o ayudar a la persona en situación de dependencia se puede ver alterada o se puede llevar a cabo de manera errónea ya que el cuidador asume también tareas para las que no está preparado.
  • Atender a un enfermo en todo lo que pide y además que todo nos salga bien es prácticamente imposible por lo que solo generará más estrés, ira, culpabilidad etc...

A continuación y de manera general, os voy a dar una serie de pautas y consejos referidos a las ideas antes mencionadas:

1. Análisis y Autoconocimiento, es decir, saber reconocer cuáles son las ideas erróneas, en que están afectando mi vida, porqué tengo esas ideas y como puedo superarlas. Este será el mayor obstáculo al que se enfrentará el cuidador ya que están tan arraigadas que reconocer que son negativas será costoso.... en el caso por ejemplo de pensar que solo nosotros podemos cuidar de la persona enferma hagámonos esta pregunta ¿Qué pasaría si algún día no estuviéramos? .... si aparecen la angustia y el miedo dejémoslo fluir y analicemos el porqué de estos sentimientos ....miedo a que no lo cuiden bien, a las opiniones de los demás, culpabilidad por nuestra falta de responsabilidad... todos estos sentimientos negativos aparecen porque nos ponemos en lo peor y nos imaginamos a la persona enferma abandonada o mal cuidada pero cambiemos la pregunta ... si yo faltara, me gustaría que mi familiar fuera cuidado por otra persona verdad?   seguro que la respuesta es positiva y al  momento ya estamos pensando en alguien... un ejemplo de persona en la que confiamos y a la que delegaríamos esta labor... un familiar, un vecino, una profesional de la que hemos oído hablar... pues bien, si hemos sido capaces de imaginar que en caso de faltar nosotros alguien se podría ocupar de la persona enferma.... por qué no lo podrían hacer ahora? que nosotros estemos presentes deja inhabilitados al resto para poder ayudarnos?

Otro ejemplo.... nos sentimos mal por salir a pasear o a tomar un café con amigos si tenemos que dejar a nuestro familiar con otra persona .... nos sentimos culpables, tenemos miedo , pensamos en lo que dirán los vecinos si nos ven... en definitiva, otra vez ideas erróneas basadas en todo, menos en la objetividad y la racionalidad. Pensemos en que la persona cuidadora es alguien muy querido por nosotros, alguno de nuestros hijos, algún hermano, amigas/os íntimas.... a que si creemos que son ellas/os los que salen a pasear o a tomar café no nos parece tan mal? incluso les aconsejaríamos que se tomasen un respiro y se dieran un descanso? ..... como cambian las cosas cuando es a otros a los que les afectan...

El truco está en verlo desde fuera, olvidarnos de los aspectos personales e individuales que interfieren y hacerlo de manera objetiva.... solo así podremos desprendernos de todos estos aspectos negativos que no hacen más que sobrecargarnos .

Por supuesto que no vale solo con razonar.... también hay que hacer, llevar a cabo, atreverse, ponerse en acción .... un pensamiento sin acción no vale nada¡¡¡¡

2. Aprender a pedir ayuda.... digo aprender porque a veces algo tan simple se convierte en complicado y nos cuesta reconocer nuestras limitaciones y dejar que otros actúen.
Las variables de las que hablaba al principio determinan en alguna medida esta incapacidad... creemos desde pequeños que pedir ayuda es algo malo, vergonzoso o que de alguna manera hace que nos sintamos vulnerables, incapaces.... tememos que nos juzguen o que descubran que no sabemos hacer algo o que necesitamos apoyo para ciertas tareas....

A veces, el cuidador asume como suya la responsabilidad del cuidado de manera extrema y en algunos casos enfermiza... no deja que otros lo ayuden, lo aconsejen, no pide ayuda cuando está desbordado ....muchos se escudarán en que la persona enferma lo prefiere a él, en que la manera de hacer las cosas es la única que le funciona, en que puede con todo aunque sepa en el fondo que no es cierto.... todas estas escusas son fruto de sentimientos negativos que tienen como consecuencia la aparición de ideas erróneas...

Y si valoráramos el pedir ayuda como algo positivo? y si en vez de miedo, vergüenza o culpa habláramos de crecimiento personal, mejora, aprendizaje, oportunidad...?
Pensarlo de esta manera, pedir y aceptar ayuda no solo nos ofrecerá una mejora personal, más tiempo libre, mejor organización, poder seguir con nuestra vida sino que también aumentará la calidad de los cuidados y la situación de la persona en situación de dependencia....

3. Saber poner límites tanto a la persona enferma como a nosotros mismos.
"Primero está el enfermo por encima de todo", " Cómo no le voy a dar todo lo que me pide, Cómo le voy a decir que no a algo.... para eso lo estoy cuidando"

Es necesario tener claro que aunque hayamos tomado la decisión de cuidar, esto no significa que nuestra vida haya desaparecido y que tenemos que estar 24 horas al día en alerta y esperando a que la persona enferma marque la pauta....
La culpabilidad y la exigencia extrema son los sentimientos que acompañan a estas dos ideas.... no podemos negarle nada, ni centrarnos en nosotros mismos porque sentimos que los abandonamos a su suerte y somos egoístas.... miradlo de otro modo.... si fuéramos nosotros los enfermos... que le diríamos a nuestro cuidador si viéramos que ha descuidado su vida y que hace todo lo que le pedimos sin rechistar?  Seguro que hay enfermos que absorben toda nuestra energía, son posesivos y nos "manipulan" para que estemos día y noche con ellos... quizás ya tenían esa personalidad antes, o la enfermedad ha hecho que cambien ,pero está en nuestra mano poner límites porque si no, el cuidado se convertirá en una relación enfermiza y nada recomendable para ambos.  

Además es muy importante potenciar al máximo las capacidades de la persona en situación de dependencia y fomentar su autonomía, siempre dentro de sus posibilidades. Es necesario que siga haciendo todas aquellas actividades o movimientos que le sean posibles.... esto ralentizará la evolución de los síntomas de su enfermedad y les aportará autoestima y superación.

4. Planificar y organizar.
"No sé por dónde empezar", "El tiempo no me llega a nada, no puedo hacerlo todo"

Estas dos ideas surgen sobre todo al principio de nuestra labor como cuidadores y/o cuando la sobrecarga ha alcanzado su máximo auge... sentimos que no vamos a ser capaces, que no tenemos tiempo, que hagamos lo que hagamos siempre hay cosas por hacer...Los consejos que os puedo dar aquí son muy sencillos y a la vez complicados de aplicar, porque tienen relación con otras ideas anteriormente mencionadas.
Reconocer es la clave : que me falta información y necesito formarme en los cuidados, que tengo demasiada información y no soy capaz de establecer prioridades, que no soy imprescindible y que necesito ayuda, que necesito recursos para organizarme mejor y planificar las tareas, que los demás no son adivinos y que a lo mejor tengo que pedirles apoyo, que tengo que diferenciar entre lo que es más importante y lo que se puede dejar para más adelante, que quizás no tenga los conocimientos necesarios y tenga que contratar a alguien, que la falta de tiempo quizás se deba a que no puedo con todo y tengo que delegar algunas tareas en otras personas.....

Como decía anteriormente reconocer solo no basta.... hay que llegar a conclusiones y obrar en consecuencia.... no vale de nada que reconozca que necesito la ayuda de los demás si sigo haciendo todo yo sola... debo pensar para que tareas la necesito, cuales son las opciones para conseguirla y pedirla, contratarla o solicitarla en algún lugar.

Todo proceso de cambio, de ruptura, de análisis personal provoca inquietud, miedo, temor...es un camino duro, complicado y dañino.... a todos nos cuesta reconocer que nos equivocamos, que tenemos que cambiar hábitos, ideas y actitudes que nos han acompañado durante mucho tiempo, pero tenemos que tener claro que el proceso de cuidar seguramente sea largo y que el cuidador es parte esencial. Su bienestar, salud y calidad de vida es igual de importante que el de la persona enferma.
Pensad en como os gustaría que fuera vuestra  situación ideal como cuidadores y visualizarla como objetivo a conseguir.... cada uno dentro de sus posibilidades y circunstancias personales pero intentad llegar a ella. Paso a paso....

Como siempre os digo, si estas ideas os superan o necesitáis pautas más concretas para enfrentaros a ellas y/o cambiarlas...acudid a un profesional o a cualquier entidad de ayuda para que os puedan orientar y apoyar en esa tarea.

No me quiero despedir sin recordar que hoy es el Día Internacional de las Personas con Discapacidad....

Tengo que reconocer que a mí, el termino discapacidad no me gusta, me recuerda  a algo negativo, diferente, a la falta de capacidad en algo..... prefiero utilizar el término diversidad funcional.... pienso que existen muchas formas de vivir, de sentir, de caminar, de ver, de oír, de trabajar, de actuar.... cada uno de nosotros posee características propias que nos hacen especiales y, de diferentes maneras y con los apoyos necesarios todos intentamos llegar a unos objetivos.... en la diversidad está la riqueza....solo hay que dejarla fluir, no poner impedimentos, límites ni barreras....

El lema escogido este año es "Romper las Barreras" y en su honor he elegido el título de este post....porque....de una manera o de otra todos necesitamos de vez en cuando pararnos a pensar que es lo que debemos de "romper" en nuestra vida para mejorarla.

Un saludo a todos/as¡¡¡¡

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